miércoles, 18 de febrero de 2009

universos paraleleos

Dos mesas de café separadas por 40 centimetros.
Dos personas, a años luz de distancia.
Ambos mirando hacia la misma dirección y nunca pudieron voltear la cabeza y verse.
El escribía en una servilleta.
Ella leía un libro.
Se veían tensos, esperando que algo sucediera.
Tal vez podrían haberse consolado, ayudado, escuchado.

Pero nada pasó.
Otra historia que no fue.